sábado, 12 de julio de 2014

Después de que se fue hice lo que pude para no regresar a la casa.  Llegaba sólo a dormir o por las mañanas sólo a cambiarme de ropa y después salía corriendo para no tener que enfrentar esa ausencia. Después de varias semanas pase mi primer día sola en el departamento me decidí que lo arreglaría para hacerlo más mío y borrar cualquier presencia de la otra persona. En la cocina habían platos sin lavarse. Un recipiente en el que habíamos preparado pasta desde hacía un mes y se encontraba tapado la.  Cuando lo abrí salieron volando cientos de moscas que en menos de un minuto llenaron el departamento. Se habían quedado todo ese tiempo reproduciéndose en ese traste. Había evitado pensar en eso para no entristecerme pero en ese momento todo lo que no había pasado se presentó en mi interior. Me sentí tan mal que me quede en el suelo de la cocina escuchando el aleteo fe las moscas. Ya no me preocupe por matarlas. Ese día deje la departamento para mudarme a otro lugar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario