jueves, 17 de septiembre de 2015
De este lado lo que sucedió fue el cuerpo lleno de grietas y heridas, aún así un cuerpo entregado y vuelto a quebrar.
Es cierto que en mis palabras hay una exigencia de una disculpa, la disculpa de mí hacia a mí ¿por qué te entregaste tanto cuándo sabes que puedes morir?
Saltaste al vacío y no había nadie del otro lado, un salto estúpido, un gesto ridículo.
¿Qué era lo que querías probar?
De este lado se acaba el aire, se sobreviene el insomnio se quiebra la piel. Quieres salvar pero no hay nada que salvar,
salvo a ti y a tu corazón que palpita demasiado por tantas pastillas que tomas como si fueran chicles.
De este lado nadie come y no hay consuelo y no sabes cómo levantarte sola de tu propia caída.
De este lado un silencio que se hace más grande que te penetra, que te agota.
Un sueño, el mismo sueño de Luis que regresa y te perdona. Pero nada de eso sucederá jamás.
El miedo de lo que queda cuando piensas en esas palabras tan determinantes.
Es cierto que en mis palabras hay una exigencia de una disculpa, la disculpa de mí hacia a mí ¿por qué te entregaste tanto cuándo sabes que puedes morir?
Saltaste al vacío y no había nadie del otro lado, un salto estúpido, un gesto ridículo.
¿Qué era lo que querías probar?
De este lado se acaba el aire, se sobreviene el insomnio se quiebra la piel. Quieres salvar pero no hay nada que salvar,
salvo a ti y a tu corazón que palpita demasiado por tantas pastillas que tomas como si fueran chicles.
De este lado nadie come y no hay consuelo y no sabes cómo levantarte sola de tu propia caída.
De este lado un silencio que se hace más grande que te penetra, que te agota.
Un sueño, el mismo sueño de Luis que regresa y te perdona. Pero nada de eso sucederá jamás.
El miedo de lo que queda cuando piensas en esas palabras tan determinantes.
lo que pasó esta noche fue la visión borrosa caminar en una calle oscura donde una mujer tambaleante invoca al demonio lo que pasó esta noche fue c que ograste causar tu propi vómito. fue decir estoy cansado fue decir no hay posibilidades de volverte a encontrar fue pensar en esa enferma relaci´ón que tienes con e. cuando te habla todo el tiempo y te dice que quiere esta conrigo. qué estupidez total. qué estupidez. el miedo, el mareo, eran las diez de la noche, no pudiste mantener una amistad uqe creías fuerte, es el cqmino de ir abandonando, de ser una mediocre, conformista con el daño, es que el mundo es demasiado grande como para tomarlo y dicerle ya basta. escribir era reconocer tu incapacidad y tu miedo y esa extrañeza de que no eres nadie. moriste el 15 de julio del 2014 a las 11:48 pm, te lanzaste y él te vio caer, lo qque ha sucedido dessde entonces nadie lo sabe. nunca ha sucedido. no hay heridas en la piel muerta.
es martes o viernes y los animales van al matadero
tu madre dirá que te ahogues en esta inmundicia.
Eduardo, te conté que cuando niña vi a una mujer haciéndole sexo oral a mi padre en el jardín.
Solo en los espacios abiertos se hace el sexo oral, a la vista de la esposa y de la hija y de los edificios que colapsan por dentro y por fuera.
Las instituciones y el amor, y esa tonta certeza de que del otro lado alguien va a llamarte y te llevará al jardín.
tu madre dirá que te ahogues en esta inmundicia.
Eduardo, te conté que cuando niña vi a una mujer haciéndole sexo oral a mi padre en el jardín.
Solo en los espacios abiertos se hace el sexo oral, a la vista de la esposa y de la hija y de los edificios que colapsan por dentro y por fuera.
Las instituciones y el amor, y esa tonta certeza de que del otro lado alguien va a llamarte y te llevará al jardín.
No sanan mis heridas.
En mis sueños él me perdona.
No se puede medir la felicidad que nunca volverá a repetirse.
Las marcas siguen tan rojas como hace un mes.
La soledad es de todos los días, mientras duermes, mientras coges, mientras comes, mientras sostienes diez conversaciones por whatsapp.
Hablo con todo el mundo para escapar de mis propios pensamientos.
Despierto a las tres de la mañana, en dónde fue que cometí el error, desde el principio.
En mis sueños él me perdona.
No se puede medir la felicidad que nunca volverá a repetirse.
Las marcas siguen tan rojas como hace un mes.
La soledad es de todos los días, mientras duermes, mientras coges, mientras comes, mientras sostienes diez conversaciones por whatsapp.
Hablo con todo el mundo para escapar de mis propios pensamientos.
Despierto a las tres de la mañana, en dónde fue que cometí el error, desde el principio.
Lo nuestro sucedió solo porque era posible, así como una conversación con uno mismo o tener sexo con alguien que no conoces.
Salvo el vacío, no hay nada más que arreglar.
Un sueño pesado y terrible, el cuerpo cubierto de hilos negros que no te dejan avanzar.
Estancados, profundamente estancados en nosotros mismos.
Un sueño pesado y terrible, el cuerpo cubierto de hilos negros que no te dejan avanzar.
Estancados, profundamente estancados en nosotros mismos.
jueves, 3 de septiembre de 2015
Tienes que recordarlo todo.
El engaño, durante cuatro meses, cuántas veces, los mensajes de despedida, cuánto quiso a otra persona que ya no estaba y a ti no.
Tienes que recordar sus gritos, enfrente de tus amigos, en tus días más felices, diciéndote que nunca sería Luis, diciéndote que tú no lo querías sino que estabas obsesionada con él, diciéndote que nunca volverías a tener el lugar deseado, la casa, el gato. Nunca más.
Tienes que recordar cómo te mintió, cómo te rechazó.
Tienes que recordarlo diciéndote: ¿No te quieres cortar? ¡Córtate! ¡Córtate!
Tienes que recordar que te dijo que regresaría a arreglarlo todo, no le llevó ni un día. No le costó ni un día volver a destruirlo.
Tienes que recordar cómo te mintió cuando dijo que alguien más le había hablado.
Tienes que recordar su hipocresía, su determinismo, su incapacidad para quererte.
Tienes que recordar esa sonrisa triste, su llanto, pero no era por ti.
Y también todos los inútiles ridículos esfuerzos que de nada sirven. Todo el tiempo y todo el amor. Y toda la estupidez.
Y ahora lo sabes, va a volver con ella. Eso es lo único que ha querido desde que te conoce. Volver con ella. Y ese odio que se tiene no es más que el de haberla perdido.
Y tú fuiste un entretenmiento, algo que sucede porque se puede, como el sexo con desconocidos o como hablar uno mismo sin respuesta.
No conocerás lo que es el amor. Pagaste tu deuda. No. Debes. Deberás siempre. Nunca volverá Luis.
El engaño, durante cuatro meses, cuántas veces, los mensajes de despedida, cuánto quiso a otra persona que ya no estaba y a ti no.
Tienes que recordar sus gritos, enfrente de tus amigos, en tus días más felices, diciéndote que nunca sería Luis, diciéndote que tú no lo querías sino que estabas obsesionada con él, diciéndote que nunca volverías a tener el lugar deseado, la casa, el gato. Nunca más.
Tienes que recordar cómo te mintió, cómo te rechazó.
Tienes que recordarlo diciéndote: ¿No te quieres cortar? ¡Córtate! ¡Córtate!
Tienes que recordar que te dijo que regresaría a arreglarlo todo, no le llevó ni un día. No le costó ni un día volver a destruirlo.
Tienes que recordar cómo te mintió cuando dijo que alguien más le había hablado.
Tienes que recordar su hipocresía, su determinismo, su incapacidad para quererte.
Tienes que recordar esa sonrisa triste, su llanto, pero no era por ti.
Y también todos los inútiles ridículos esfuerzos que de nada sirven. Todo el tiempo y todo el amor. Y toda la estupidez.
Y ahora lo sabes, va a volver con ella. Eso es lo único que ha querido desde que te conoce. Volver con ella. Y ese odio que se tiene no es más que el de haberla perdido.
Y tú fuiste un entretenmiento, algo que sucede porque se puede, como el sexo con desconocidos o como hablar uno mismo sin respuesta.
No conocerás lo que es el amor. Pagaste tu deuda. No. Debes. Deberás siempre. Nunca volverá Luis.
miércoles, 2 de septiembre de 2015
2 de septiembre
volví a soñar con Luis, volvía a perdonarme, volvíamos a estar juntos, una felicidad que no puede medirse porque nunca volverá a suceder.
martes, 1 de septiembre de 2015
qué era lo que escribir, esta furia, furia de qué, no sabes lo que verdaderamente es la indignación, un hijo muerto, una explotación verdadera, has visto a las personas morir en las minas, no has visto nada, sólo has visto la avaricia de las personas y su hipocresía, has visto lo que es trabajar 15 horas frente al computador, no decir a veces más que un par de palabras, mantener diez conversaciones por whatsapp pero no ver a nadie en dos semanas, sabes lo que es sentir el dinero y pensar para qué, para qué para pagar la renta y no tener la casa, para embriagarse y pensar que hay algo más, para hacer un viaje breve y descubrir la vida que nunca podrás tener, seguir idealizando un amor que no llega, amigos que existen mientras el barco vaya bien, tener sexo de vez en cuando y a veces darse un abrazo sólo por si es importante. para qué hacer tantas cosas, tomarse la molestia, por qué no mejor sólo dormir de más, y hacer como que tienes un sueño, como que escribir salva y esas tonterías que dicen los poetas, por qué, como dicen, sólo vale la pena ser un artista muerto de hambre cuando de verdad estás haciendo arte y no sólo pretender.
"No cesaremos en la exploración
Y el fin de todo nuestro explorar
Será llegar a donde empezamos
Y conocer el lugar por vez primera"
T.S. Elliot
Tal vez bastaba con pensar otra vez en la infancia. Volver a imaginar todo ese crecimiento, cómo fuimos creando esta estructura que ahora palpita con dolor. En algún punto estuvo la herida inicial. Antes de eso nuestros ojos veían con pureza y las cosas del mundo se revelaban plenas de luz.
Ahora miro a un hombre, miro un nombre, miro el mundo. Mi tacto se concentra en la textura de otra piel que no es la mía. Ahora una infancia que siempre desconocerá otra infancia. Un sentimiento que siempre desconocerá otro sentimiento. El esfuerzo estaba en imaginar esa ternura que aún habita en las grietas de nuestro cuerpo.
Esa antigua calidez de esa luz entre los árboles cuando somos niños y estamos cansados de correr en el bosque y sólo nos tiramos a ver el movimiento de las hojas.
Esa calidez del abrazo, la madre, las palabras. Esa vuelta a donde podamos ver quiénes somos y no quienes hemos dicho que somos.
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