Y el fin de todo nuestro explorar
Será llegar a donde empezamos
Y conocer el lugar por vez primera"
T.S. Elliot
Tal vez bastaba con pensar otra vez en la infancia. Volver a imaginar todo ese crecimiento, cómo fuimos creando esta estructura que ahora palpita con dolor. En algún punto estuvo la herida inicial. Antes de eso nuestros ojos veían con pureza y las cosas del mundo se revelaban plenas de luz.
Ahora miro a un hombre, miro un nombre, miro el mundo. Mi tacto se concentra en la textura de otra piel que no es la mía. Ahora una infancia que siempre desconocerá otra infancia. Un sentimiento que siempre desconocerá otro sentimiento. El esfuerzo estaba en imaginar esa ternura que aún habita en las grietas de nuestro cuerpo.
Esa antigua calidez de esa luz entre los árboles cuando somos niños y estamos cansados de correr en el bosque y sólo nos tiramos a ver el movimiento de las hojas.
Esa calidez del abrazo, la madre, las palabras. Esa vuelta a donde podamos ver quiénes somos y no quienes hemos dicho que somos.
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