Una casa
La realidad perdió su consistencia
el calor crecía
las cortinas negras
convertían a la casa
en un
sitio oscuro
Sentimos mareos
incapacidad de concentrarnos
la visión borrosa
todo tenía el mismo tono
de algunos sueños.
Le pregunté: ¿Estamos muertos?
Pero no me respondió.
No hay comentarios:
Publicar un comentario