domingo, 8 de febrero de 2015

Él es como la gran ola de Hokusai:
es inmenso y destructivo y lo amo por eso
Se ha deshecho entre mis piernas y sobre mi pecho.
Ha llorado la muerte de su padre sobre mi vientre.
Me llamado con las palabras más crueles.
Es tan parecido al frío cuando a mi cuerpo se acerca.
Yo, ante él, me desnudo y tiemblo.

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